
Un freeroll es un torneo gratuito en el que no tienes que pagar una entrada por jugar . Esta característica es lo que más atrae a los jugadores principiantes, porque les permite comenzar a jugar al poker sin riesgos y ganar dinero. También permite mejorar tus habilidades en el juego y empezar a crear tu bankroll.
Por ser gratuitos, este tipo de torneos concentra una variedad de jugadores: los que desean aprender, pero no tienen estrategia y realizan jugadas absurdas; y los que juegan por jugar y divertirse porque no arriesgan nada.
Precisamente esta variedad de jugadores debe llevarte a asumir una estrategia diferente en un freeroll que en una mesa de poker, porque difícilmente verás un juego de calidad. En este sentido, los torneos gratuitos están llenos de improvisaciones. Esto dificulta adivinar las cartas de tus adversarios, es frecuente el reraise o resubida y no se estilan los abandonos.
Si deseas participar en un freeroll lo ideal es ser agresivo y jugar de forma simple . Es sencillo: haz apuestas altas, juegas manos buenas, evita los faroles y abandona si te toca una mano débil.

En un torneo gratuito deberás adaptar tu estrategia en cada una de las tres fases que podrás encontrar:
En esta etapa tendrás muchas fichas en la mesa, frente a la cantidad de ciegas. En pre-flop y con una mano fuerte debes apostarlo todo (all-in) , sin tomar en cuenta tu posición, porque con una jugada normal tendrás dificultades para obligar a tus rivales a abandonar el juego.
También debes hacer all-in si estás en una posición intermedia o tardía y con JJ o con AQ, en caso de que un jugador no haya subido antes de ti. De la misma forma debes ir all-in en una posición tardía si tienes un par bajo y no han subido las apuestas.
Igualmente debe ser agresivo después del flop. Hacer all-in con manos altas o abandonar con cartas regulares.
Llegado este momento, tienes menos de 25 ciegas grandes en fichas. La estrategia de la primera fase te servirá en esta etapa, en la que deberás subir tu apuesta con manos fuertes o retirarte antes y después del flop.
Debes ser cauteloso en esta etapa, especialmente con los jugadores que tienen pocas fichas, porque en cualquier momento pueden hacer all-in. Evita también enfrentarte con jugadores agresivos y con más fichas que tú si no tienes una buena mano.
Antes del flop, si tienes un par de A, K, Q, J ó 10, y hasta AK, sube tu apuesta 4 ciegas grandes tengas la posición que tengas. En una posición intermedia o tardía, aumenta tu apuesta con una pareja de 9, 10, J o Q o retírate si te toca KQ o AJ.
Generalmente, en el flop es cuando se decide la ronda porque el bote es bastante grande y ya estamos muy involucrados en el juego.
Deberías apostar la mitad o dos tercios del bote si queda un solo adversario y has subido en pre-flop, sin importar las cartas que poseas. De haber una nueva subida, debes hacer all-in con una pareja, color o si tus cartas son más altas que las comunitarias.

El juego agresivo es importante en la mesa final , al igual que a posición. En esta fase suelen retirarse algunos jugadores y debes aprovechar el momento para subir tu apuesta si estás en las primeras posiciones.
Sé cauteloso ante los jugadores que suben en las primeras posiciones, porque pueden tener una buena mano y desean obligar a otros rivales a abandonar el juego. Ve all-in si cuentas con un par de A, K, Q, J o AK.
En una posición intermedia puedes hacer all-in si se han subido las apuestas y tienes una pareja alta o con AK, AQ y AJ. Al estar en una posición tardía y no hay subidas, haz all-in con un par de 7, 8 ó KQ.